domingo, 15 de febrero de 2026

 

¿De dónde sale el billete?

Por Armando Pérez Araújo*

Aunque este es un tema que mortifica a quienes están cómodos en sus roscas, cosa que me importa un bledo, siento la obligación ciudadana de abordarlo sin vaselina. Voy al grano: Algunos candidatos y candidatas al Senado de la República, nativos o con arraigo político en La Guajira, ostentan su gran capacidad de poder mostrarse en cientos de vallas estratégicamente colocadas a lo largo de ciudades y carreteras del país, en muchos casos con un precio de no menos diez millones de pesos, cada una. De la misma manera sus descaradas celebraciones, lanzamientos, ostentosas inauguraciones, caravanas, alianzas punibles con el presupuesto de los contratistas y los de la gobernación y de las diferentes alcaldías, léanse, demostraciones del exceso de poder, de riqueza y opulencia, mejor, de las ansias desenfrenadas de reelección, dentro de un sistema político delincuencial signado y acompañado por cómplices y coautores.

Algunos me han revirado con enfado por las redes, diciéndome que me concentre en mis tesis y propuestas, en mis luchas de muchos años. Tremenda ingenuidad la de esos cándidos contradictores, creyendo que es verdad que esta es una limpia batalla electoral y creyendo que es verdad que la financiación de las campañas se hace comprando bolis a mil y vendiéndolos a dos mil pesos.

*Candidato al Senado de la República.

viernes, 13 de febrero de 2026

 

Los peligros de las represas

Por Armando Pérez Araújo

Empecemos por advertir que las represas, como obras de ingeniería, son infraestructuras estratégicas energéticas, de riego o de control de inundaciones, pero si lo pensamos desde la ecología tenemos que advertir la existencia de impactos estructurales sobre los sistemas fluviales. Por esa misma razón, cualquier análisis serio sobre las represas no puede ser simplemente ideológico, debe ser ecosistémico, acumulativo y territorial. Esta restricción criteriológica es válida para cualquier situación geográfica, llámese delta del Nilo, alteración del río Yangtsé o del río Xingú, represa de Urrá o para la represada represa del Cercado en el Río Ranchería. Es decir, que siempre que hablemos de los principales peligros y daños ecológicos, de las represas debemos hacerlo con un enfoque técnico, lo más objetivo posible.

Sirve de algo la explosiva y tardía reacción colectiva del pueblo colombiano, especialmente de la gente del departamento de Córdoba, respecto a los intríngulis políticos alrededor de la génesis de la represa de Urrá, incluso, los comprobados crímenes de los paracos a quienes de alguna manera enfrentaban a la otra avalancha, la de la codicia de los jugosos contratos y la voraz inclinación terrófaga de los actores civiles, militares y paramilitares de entonces.

Por esa razón, hemos defendido, respecto al caso de la represa El Cercado en La Guajira, la tesis de que dicha obra debe terminarse, siempre y cuando se revisen y arreglen los descubrimientos hallados por el Departamento Nacional de Planeación para justificar el freno de las obras y por supuesto, de los importantes contratos. Sería muy grave, que se muevan hacia adelante las obras o contratos de dicha represa, sin antes examinar con la mayor responsabilidad posible las anomalías estructurales que oportunamente se descubrieron y advirtieron como graves por la entidad competente.

Agrego que, en regiones como La Guajira o zonas semiáridas, el pulso hídrico alrededor de las represas, es determinante para la supervivencia de ecosistemas frágiles, por el bloqueo de la migración de los peces, alteración de los ciclos reproductivos, para no hablar sino de estas especies faunísticas.

  Aquí podríamos acudir a la célebre consigna: Represa sí, pero no así.

viernes, 6 de febrero de 2026

 

 


Las tramoyas de Genaro

Por Armando Pérez Araújo

 

El Alcalde del Distrito Genaro Redondo dejó a más de seiscientos humildes contratistas de prestación de servicios personales con los crespos hechos, incluyendo mujeres embarazadas y lactantes, mediante burda y quirúrgica maniobra que consistió en dejarlos por fuera de cualquier chance laboral durante varios meses, utilizando como falso pretexto el cumplimiento de la Ley de Garantías, cuando realmente lo que hacía era torcerle el pescuezo a la ley 996 del 2005 mediante el empleo sistemático de emboscadas y trucos, al parecer, con fines repugnantemente electorales. Este galimatías no es fácil de explicar, pero trataré de hacerlo de la siguiente manera y denunciarlo formalmente en caso de ser necesario: lo normal es que el administrador público, en el caso de entidades territoriales como ésta, se halle restringido por la antipática y necesaria Ley de Garantías, a partir de la fecha concreta que estipula la ley, para realizar modificaciones a la nómina. En el caso de marras, lo que fraguó y logró el médico alcalde fue entusiasmar mediante la inyección de una maniobra engañosa a no menos de seiscientos seres humanos que venían laboralmente como contratistas, inculcándoles la posibilidad de vincularlos nuevamente, cuando lo que realmente estaba planeando por debajo de la mesa era la masacre laboral de excluirlos sistemáticamente de la nómina y alejarlos de las probabilidades reales de acceder al derecho a trabajar de manera digna.

 

La especie que cunde alrededor de los conciliábulos del Parque Padilla es que esta no es la primera vez que ocurre la misma o similar artimaña, de presionar electoralmente a los trabajadores angustiados por la eventual terminación de sus contratos y hacer lo mismo de siempre, es decir, a renglón seguido poner a la gente a trabajar como esclavos durante los primeros meses del año (enero, febrero, marzo, abril y mayo) sin pago, es decir gratis, con el ardid de que así aseguran su puesto para después contratarlos por solo 4 o 5 meses con fundaciones amigas, con las implicaciones presupuestales y electorales que ello conlleva, quedando libres 8 o 7 meses de dineros públicos. Quien lo entendió lo entendió. 

 

Por el estropicio que han causado las reacciones entre empleados y trabajadores estragados y el resto de la sociedad riohachera solidaria, creemos que es muy posible que a estas alturas la Procuraduría General de la Nación, la Contraloría General de la República, incluso, la Fiscalía General de la Nación, han iniciado de oficio las correspondientes investigaciones, dada la circunstancias de que en el ramillete de violaciones a la constitución y la ley hay desde violaciones al acceso al derecho de los trabajadores hasta constreñimiento agravado al elector.

 

domingo, 26 de octubre de 2025

LA EMBARRADA DE TRUMP NO TIENE NOMBRE

Por Armando Pérez Araújo 

La decisión del presidente Trump de agredir en lo personal al presidente Petro, su familia y círculo cercano, además de desconsiderada con las instituciones norteamericanas, toca profundamente los intereses de la sociedad de carne y hueso del otrora respetable país del norte. Se equivocan quienes piensan que el insólito trancazo de incluir a la primera dama Verónica Alcocer, que la reconocemos como la primera dama, aunque se presten para discusión las frases del mandatario en un contexto de consideración y solidaridad con ella, al hijo del presidente, Nicolás Petro, al ministro del Interior, Armando Benedetti y al mismo mandatario, en la lista de Nacionales Especialmente Designados, manejada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, significa una demostración de poderío imperial del condenado presidente gringo. Al contrario, la extravagante e ilegal medida de involucrar absurda e injustamente en la lista que ha sido usada históricamente para señalar a narcotraficantes y a sus aliados, de tal forma que sean sancionados y perseguidos por todas las autoridades que puedan hacerlo, constituye un desconcertante y desmedido abuso, que ha suscitado internamente en Estados Unidos calificaciones cercanas a la debilidad y cobardía del convicto mandatario, incluso, se promueve, a raíz de estos ataques a Colombia y Venezuela, la probabilidad de que le sea declarada la interdicción judicial por incapaz y torpe en el manejo de los intereses superiores de ese país.

Añadamos a la anterior circunstancia colombiana las injerencias visiblemente políticas, igualmente extravagantes, en los asuntos internos de la hermana República Bolivariana de Venezuela, referidas a las constantes amenazas y groserías contra el gobierno de nuestros vecinos, pasando por el asesinato de pescadores venezolanos y/o colombianos y el aleve involucramiento en la manchada designación de la señora Machado en el desprestigiado galardón de Oslo. Creemos, por esas y otras razones que, en las próximas elecciones colombianas, las de marzo y las de mayo, el convicto presidente nos ha servido en bandeja de plata a los demócratas de Unitarios, del Pacto Histórico y los de cualquier otra denominación con banderas progresistas, para ganar ampliamente las mayorías necesarias para transformar sin tener que juntarnos con malas compañías. Lo mismo ocurrirá en la Venezuela hermana, porque allá, por culpa de erráticas rabietas imperiales del magnate frustrado, ahora cuentan, no sólo con un aliado presidente latinoamericano armado con un megáfono en las calles de Nueva York, sino con un mensaje que ha calado en muchos lugares del mundo y especialmente en el corazón de todos los latinoamericanos.

Me dicen, que en el parque de mi natal Sincé, que antes era la plaza de las espontáneas tertulias del pueblo, por antonomasia rincón conservador de la costa colombiana, hoy hacen el raro ejercicio intelectual los sabiondos del municipio, discutiendo públicamente si es que la responsabilidad de la debacle que se advierte en la política de la derecha colombiana está en cabeza del improvisado y desprestigiado cartel de los sapos que inventaron calumnias para viajar a Washington a encontrarse con Leiva y visitar a Rubio para indisponer a Petro, o si los responsables tienen que ver con las travesuras de la casa Pastrana y los hermanos Moreno, quienes fungen como ex colombianos con su propia agenda de negocios. En todo caso, lo que se percibe es que, como consecuencia de los encontronazos de Trump y Petro, el primer resultado político que se reconoce es la necesidad de sacudirnos del ahora explicito yugo imperialista y unipolar y buscar nuevos caminos y visas para otros horizontes sin humillaciones ni tiranías.