Por Armando Pérez Araújo
En la pura
teoría existe la probabilidad política de que el movimiento CAUSA COLOMBIA se sintonice
electoralmente con UNITARIOS, ambos
sectores de similares características que, dicho sea de paso, aglutinan, cada
uno por su lado, importantes sectores de la izquierda y del progresismo
democrático del país, algunos sin ataduras ni rimbombantes denominaciones. CAUSA COLOMBIA, liderado por el ex
magistrado Jaime Araújo Rentería, representa a un importante batallón de
líderes sociales, pertenecientes a sectores tradicionalmente excluidos de la
política colombiana, además, rodeado de gente experimentada y curtida en los
trajines de la lucha por las trasformaciones sociales y de una camada de
jóvenes soñadores que pretenden una nueva democracia con derechos para todos. Una
buena circunstancia, que constituye el denominador común de ambas expresiones
es que las dos fuerzas concuerdan en que las aspiraciones al Senado de la
República de sus principales integrantes se puedan tramitar dentro de la
composición de una lista abierta de candidatos éticamente elegibles, asunto que,
habiendo voluntad y seriedad, estamos seguros que las hay, se facilita la
configuración aritmética de una buena y oportuna alianza política con interesantes
réditos electorales.
Los UNITARIOS
deben saber que los integrantes de CAUSA COLOMBIA estamos en la lógica y
fraternal disposición democrática de juntarnos, en términos de aliados
electorales y políticos y no de simples adherentes, sobre la base de que se
configure un mecanismo democrático con las mismas garantías para todos, que nos
permita medir a JAIME ARAÚJO RENTERÍA, nuestro candidato presidencial, frente a
los presidenciables postulados por ellos. Incluso, sentimos la necesidad de
poder ingresar y participar en lo que se ha anunciado y difundido como un FRENTE AMPLIO, ojalá lo más amplio
posible, que implique el ineludible compromiso de abrazar los alcances de una
Asamblea Popular Constituyente y donde quepamos quienes deseemos conservar una
postura crítica ante el gobierno del doctor Petro. No compartimos, aunque sí respetamos,
la lista cerrada de los colegas del PACTO HISTÓRICO, entre otras razones,
porque no nos gusta que se queden por fuera, porque no caben, importantes
exponentes del proyecto oficialista, que es el sumun apretado de la fusión de
Colombia Humana, Unión Patriótica (UP), Polo Democrático Alternativo, Partido
Comunista Colombiano, Progresistas y Minga Social y Popular, tampoco que sean
excluidos por la vía del bolígrafo quienes sabemos que no tuvieron otra opción
que marcharse a otras latitudes electorales a hacer rancho aparte.
Se dice en
los corrillos de las franquezas y sinceridades de la política que, para el
resto de la humanidad UNITARIOS es
una expresión progresista y alternativa de la política colombiana, pero de
puertas para adentro, en el contexto de nuestras fuerzas democráticas y
progresistas domésticas UNITARIOS, sin quitarles méritos a sus conformantes, se
comporta como una expresión electoralmente semialternativa
rotulada con la influyente etiqueta del presidente Petro. Advertimos, que no
nos parece mala idea que prospere una iniciativa política apoyada en el capital
político del señor presidente, pero lo que no nos luce conducente y apropiado
es que se sacrifique la independencia que debería tener una opción libre y
democrática de una gran fuerza de origen popular, sin ninguna necesidad real o
aparente, como es la sana expectativa política que surge de una federación de
soñadores como tiene que ser la seria integración estratégica del Partido
Comunes, Ecologista Colombiano, Poder Popular, Todos Somos Colombia, Partido
del Trabajo de Colombia, Movimiento de Integración Regional, Esperanza
Democrática, Modep, y otros que han venido actuando como observadores y
simpatizantes activos, entre ellos Fuerza Ciudadana, Movimiento por la
Constituyente, En Marcha, etcétera. Recordemos una máxima de la cotidianidad de
la vida y que resulta aplicable en la coyuntural dinámica de la política
colombiana, que es que lo que está bien
déjalo bien, y lo que es simple déjalo simple, lección que respetuosamente recomendamos
a los responsables de la conducción de los UNITARIOS.
En otras palabras: si UNITARIOS
pretende izar y enarbolar la bandera del progresismo, que admitimos que de
diferentes maneras y estilos defiende el presidente Petro, ello no debería
significar que se sepulte la probabilidad de convocar a quienes estén o quieran
estar en las naturales, eventuales y necesarias franjas del disenso con esa
mirada oficial. Con Araújo Rentería hemos defendido la probabilidad de proteger
y estimular las transformaciones que propone y proponga Petro, sin renunciar a
la necesidad democrática de poder controvertir y desaprobar las que nos
resulten inconvenientes o negativas para la suerte de los colombianos.