miércoles, 11 de agosto de 2010

Regalías y Leche (Discusión abierta por el Senador Robledo)

Me sumo a la preocupación expresada por la senadora Maritza Martínez sobre el tema de las regalías, un asunto al que nosotros debemos ponerle todo el ojo, senadora Piedad, como sé que lo estamos haciendo. De entrada, se me hace sospechoso que hayan tomado la decisión de quitárselo a la Comisión Quinta, la competente para darle trámite. Siempre, toda la vida, había sido tema de la Comisión Quinta, y ahora se le ocurrió al doctor Echeverri, ministro de Hacienda, que ya no. ¿Por qué? ¿Cuál es el secreto? A mi juicio, el secreto es este: quieren golpear las regalías de las regiones. Ellos le dan vueltas y echan frases y cuentos, pero al final lo que pretenden es quitarles las regalías a decenas de municipios pobres de Colombia para concentrarlas en el gobierno central. Porque aquí todo se concentra en el gobierno central. Les voy a dar a conocer un artículo muy interesante que escribió el doctor Amylkar Acosta, que como ustedes saben, es una persona que entiende de estos temas. Él entra a analizar en detalle cómo se está distribuyendo finalmente la riqueza nacional entre el gobierno nacional y las regiones y concluye que a las regiones les tira y les tira el gobierno responsabilidades, pero no les da plata, es decir, los deberes les quedan a las regiones y la plata se la embolsilla Bogotá. Ese es más o menos en resumen el asunto.Como el gobierno sabe que en una Comisión como esta, sensible a estos temas y conocedora del asunto, ese proyecto suscitaría un debate complejo para ellos, entonces lo echan para la Comisión Primera, donde calculan que no va a tener problema, pero con un agravante, y a esto el Senado tiene que echarle ojo. Las reformas constitucionales no tienen revisión de constitucionalidad de fondo sino solo de forma, o sea, que por este camino nos vuelven constitucional cualquier adefesio. Cualquier práctica, por contraria socialmente que sea, como es reforma constitucional, queda prácticamente aprobada de manera automática, porque la revisión de constitucionalidad se limita a los asuntos de forma: que si estuvieron los votos, que si la sesión empezó a tal hora, que el acta y ese tipo de cosas. Y en eso, por supuesto, son hábiles y hacen las cosas bien. Le llamo entonces la atención a la Comisión Quinta y a los colombianos y a los alcaldes y a las gentes de las regiones para que pongan los ojos sobre esto.La regla fiscalPorque además viene otro proyecto al que debemos echarle incluso más ojo que al de regalías, una cosa que ellos están llamando regla fiscal o ley de responsabilidad fiscal. Es una especie de bomba atómica contra los derechos ciudadanos, una norma que apunta a congelar los derechos ciudadanos al nivel en que están, como también las gabelas a los monopolios y a las trasnacionales. Es una orientación del Fondo Monetario Internacional, porque al doctor Echeverri, el ministro de Hacienda, no se le ocurre una idea propia ni de milagro, ni por equivocación. Lo ilustro de esta manera: con esa norma de la responsabilidad fiscal, decisiones como por ejemplo la de que el Estado respalde a los desplazados no se habrían podido aprobar, porque ¿dónde está la responsabilidad fiscal? La responsabilidad fiscal es que ningún funcionario público puede gastar lo que no sea fiscalmente responsable, es la palabreja. Con esta reforma a la Constitución, no se habría podido aprobar esa decisión de la Corte Constitucional que dice que hay que igualar el POS del sistema contributivo y el del subsidiado, senadora Daira, porque le habrían exigido a la Corte que dónde está la responsabilidad fiscal. Y nos la quieren además meter como un derecho, o sea que no solo nos van a quitar cosas, sino que les vamos a quedar debiendo el favor al doctor Echeverri y a sus compadres del Fondo Monetario Internacional. Les llamo la atención, senadores, y sé que es un tema en el que puede haber posiciones distintas. Pero podría ser que distintos sectores políticos del país nos pusiéramos de acuerdo en que estamos hablando de palabras mayores. Un país lleno de pobres, con graves carencias en educación y salud y con problemas de toda índole, con regiones que el día de mañana pueden sufrir una catástrofe ambiental, y toda una serie de medidas no se van a poder adelantar porque la responsabilidad fiscal no lo permite.Hay en esto un propósito oculto, y es abrirle el camino a la inversión extranjera y a los negocios de las trasnacionales. Esos sí no amenazarían la responsabilidad fiscal en estos términos de los que estoy hablando. Entonces les llamo la atención a los senadores de la Comisión Quinta para que nos pongamos pilas y estoy de acuerdo con llevar este tema a las regiones para que haya un debate amplio y democrático, porque el propósito del gobierno es que el debate no se dé lo ampliamente como se debe dar.Ahora, ¿que si hay corrupción en lo de las regalías? No voy a defender ningún acto de corrupción y aquí al que se robe un peso lo deben echar a la cárcel. Pero tampoco acepto la tesis de que aquí en Colombia no roban sino en las regiones y que en el gobierno central no se pierde un peso. Tampoco nos crean tan ingenuos para echarnos el cuento de que en Bogotá no pasa absolutamente nada. Entonces, que lo que haya que corregir de corrupción o despilfarro con respecto a las regalías, corrijámoslo. Y en eso no tengo nada que discutir ni creo que ninguno de los presentes. Pero que ese no sea el pretexto mediante el cual a una región empobrecida y llena de necesidades le van quitar unos recursos que le hacen falta y que van destinados a los pobres, para que los maneje aquí el gobierno o los Ministerios con el cuento de que ellos sí hacen bien las cosas. Es un tema en el que deberíamos ayudarnos mutuamente a informarnos, dándonos datos y cifras, para que el debate se haga con la mayor responsabilidad posible.¿Por qué no autorizamos a la senadora Daira Galvis, que conoce de estos temas, para que haga un alegato por escrito argumentando por qué el tema de las regalías le pertenece a esta Comisión? Pienso que lo primero es intentar persuadir al país de que el trámite debe hacerse en esta Comisión. Si nos dicen que no, senadora, que nos digan que no, pero nosotros hacemos la vuelta que nos corresponde. Ahora, que usted redacte, ojalá con mucha rapidez, tres o cuatro ideas y envíe esa carta, porque creo que aquí tenemos ya un consenso en torno al tema. O sea, no habría necesidad de aprobar el texto aquí, sino que la autorizaríamos a usted, para que usted lo redacte como le parezca mejor.Que se derogue el 3411 sobre la leche crudaY aprovecho para retomar un tema de extrema urgencia, más urgente si se quiere que el de las regalías, porque viene pitando. Ya lo empezó a plantear la senadora Nora García, y es el tema de la leche. El 24 de este mes, dentro de quince días, entra en vigencia el decreto 3411, que prohíbe el comercio de leche cruda en las ciudades de más de quinientos mil habitantes, o sea, estamos hablando de Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, etcétera. Va a quedar sobrando una inmensa cantidad de leche en Colombia, un producto con el que ya hoy afrontamos un problema muy grave, porque los precios están deprimidos. Hay zonas, como por ejemplo La Dorada, donde los compradores, las pasteurizadoras, están anunciando que no van a comprar leche todos los días. Entonces, si este problema no lo resolvemos, aquí va a desatarse una crisis lechera todavía más grave. Pero además, ojo con esto, en febrero del año próximo, dentro de seis meses, entra en vigencia la prohibición para ciudades de más de cien mil habitantes. Rápidamente, la prohibición va a ser total.¿Cuál es el problema de fondo? Este es un decreto absurdo, por qué. Porque afirma Fedegan que las plantas pasteurizadores de leche en Colombia solo tienen capacidad para pasteurizar la mitad de la leche que se consume en Colombia. Por eso la otra mitad se consume, no como cruda sino como hervida, porque la gente hierve la leche, esta es una práctica tradicional. Entonces se les está imponiendo a los ganaderos un decreto que no ofrece solución, porque no hay plantas pasteurizadoras suficientes. Es un principio del derecho que a los ciudadanos no se les pueden pedir cosas imposibles. Y quiero insistirles, senadores, es un tema urgente. Tengo aquí una proposición, si ustedes están de acuerdo la leo, senadora Daira, para que la aprobemos, llamando al ministro de la Protección Social y al ministro de Agricultura pidiéndoles no aplicar el decreto. Porque, repito, si se aplica, habría una quiebra masiva de ganaderos que no tendrían a quién venderle la leche; de comerciantes de leche cruda, que son miles, porque se quedarían sin trabajo; y los consumidores colombianos se quedarían sin poder adquirirla, pues por qué vía les va a llegar si no se puede vender cruda y no hay cómo pasteurizarla. Quisiera entonces insistirles en que este es un tema urgente de tratar en la reunión de la semana entrante con el ministro de Agricultura. Sería clave que desde ya empezáramos a decirle al ministro: ojo, que esto viene del gobierno anterior.Es un decreto cuya vigencia se aplazó hace dos años, en buena medida porque se ha vuelto de imposible aplicación. El gobierno ha dicho que hay que reconvertir a los comerciantes de leche cruda. Claro, eso se dice muy fácil, pero y cómo se hace. Y si encima no hay plantas de pasteurización, pues al final no hay solución posible al caso. Entonces si ustedes están de acuerdo, leo una proposición para que la votemos y les hago un llamado cordial a los senadores a que mantengamos el quórum, porque creo que este es un tema de urgencia. Les cuento a los senadores nuevos que sobre este tema ha habido siempre un acuerdo en esta Comisión. Es de los pocos temas en los que hemos coincidido todos nosotros, desde el periodo anterior, en la defensa de esta idea. Doy un último dato que es importante: la mitad de los ganaderos tiene menos de diez de reses, el 70% tiene menos de 25. Aquí hay ganaderos muy grandes, pero también medianos y pequeños, como lo muestran las cifras. Ahora, una res vale por ahí un millón o un millón y medio de pesos, o sea, que a quien tiene diez reses esas vacas le estorban es para pedir limosna, la cosa es de ese tamaño. Luego aquí hay un problema social de unas proporciones inmensas que nosotros debemos atender.Hablo de derogarlo, por qué, porque de lo que se trata es de impedir el desastre. Ahora, después se mirará qué se hace. El problema es que la solución al problema no sea la vieja teoría campesina de que muerto el perro, acabada la chanda, y que si no hay lecheros ni hay leche cruda, pues se acaba todo el lío. Entonces si están de acuerdo, leo la proposición y la votamos. Dice así:EN DEFENSA DE LA GANADERÍA DE LECHELa ganadería de leche se encuentra en uno de sus peores momentos, dados los bajos precios de compra a los productores y a que los intermediarios imponen los precios a su antojo. Inclusive, hay zonas donde las empresas pasteurizadoras no están comprando la leche todos los días.Esta nueva crisis de los precios de la leche tiene como una de sus causas el aumento de las importaciones de leche en polvo, las cuales se incrementaron en 1.176% por ciento entre 2006 y 2008.Los problemas de los lecheros pueden agravarse hasta la ruina total si entra en vigencia el Decreto 3411 de 2008, el cual prohíbe el comercio de leche cruda (que se comercializa para hervirla) en las ciudades de más de 500 mil habitantes a partir del próximo 26 de agosto. Y esa prohibición se aplicará para poblaciones de más de 100 mil habitantes desde el 26 de febrero de 2011 y para las mayores de 50 mil desde el 26 de agosto de 2011.El Decreto 3411 es un decreto absurdo. Fedegan ha explicado que la industria pasteurizadora solo tiene capacidad para procesar la mitad de la leche que se consume en Colombia, luego la prohibición dejaría sin compradores a los ganaderos que hoy les venden su producto a los comerciantes de leche cruda, a quienes también quebraría, y dejaría sin leche a millones de compatriotas.Los colombianos deben saber que un número enorme de ganaderos son pequeños y medianos: de 473 mil que son en total, el 50% poseen menos de diez reses y el 70% menos de 25.Entonces, la Comisión Quinta del Senado llama cordialmente a los ministros de la Protección Social y de Agricultura, doctores Mauricio Santamaría y Juan Camilo Restrepo, a que deroguen el decreto 3411.Comisión Quina del Senado. Bogotá, 10 de agosto de 2010(Proposición aprobada por unanimidad).

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